El sexto
libro de las Crónicas de Narnia, pero el primero en la cronología. Quise
leerlos porque me gustó la primera película de Walt Disney. Los cuentos son
encantadores, llenan la mente de imaginación, amo eso.
Les
recuerdo que mi idea no es contar la historia, para eso hay muchas páginas, pero debo mencionar
que aquí también nos cuentan la manera en que la Bruja Jadis apareció. No suelo
inclinarme por los “malos”, pero ella me llama la atención, incluso hice un
cosplay.
La
historia tiene mucha relación con el Génesis. Mi parte favorita es cuando
Narnia empieza a “nacer”, lo imagino como un momento mágico, en donde cada canto
transmite vida y todo aparece de la nada de una manera hermosa.
“El León abrió la boca, pero de ella no
salió sonido alguno; estaba exhalando su aliento, un aliento prolongado,
cálido, que parecía mecer a todas las bestias, así como el viento mece una
hilera de árboles. Muy, muy arriba, desde más allá del velo del cielo azul que
las ocultaba, las estrellas empezaron a cantar nuevamente: una música pura,
fresca, muy difícil. Entonces hubo un veloz destello, como de fuego (pero no
quemó a nadie) que podría haber surgido del cielo o del mismo León, y cada gota
de sangre se estremeció dentro del cuerpo de los niños, y la voz más profunda y
salvaje que hubiesen escuchado jamás, dijo:
—Narnia, Narnia, Narnia, despierta.
Ama. Piensa. Habla. Sed árboles que caminan. Sed bestias que hablan. Sed aguas
divinas.”
P.D.
que rico sería encontrarse con un árbol de caramelo.
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