jueves, 2 de febrero de 2017

El Sobrino del Mago de C.S. Lewis

El sexto libro de las Crónicas de Narnia, pero el primero en la cronología. Quise leerlos porque me gustó la primera película de Walt Disney. Los cuentos son encantadores, llenan la mente de imaginación, amo eso.

Les recuerdo que mi idea no es contar la historia, para eso hay muchas páginas, pero debo mencionar que aquí también nos cuentan la manera en que la Bruja Jadis apareció. No suelo inclinarme por los “malos”, pero ella me llama la atención, incluso hice un cosplay.

La historia tiene mucha relación con el Génesis. Mi parte favorita es cuando Narnia empieza a “nacer”, lo imagino como un momento mágico, en donde cada canto transmite vida y todo aparece de la nada de una manera hermosa.

“El León abrió la boca, pero de ella no salió sonido alguno; estaba exhalando su aliento, un aliento prolongado, cálido, que parecía mecer a todas las bestias, así como el viento mece una hilera de árboles. Muy, muy arriba, desde más allá del velo del cielo azul que las ocultaba, las estrellas empezaron a cantar nuevamente: una música pura, fresca, muy difícil. Entonces hubo un veloz destello, como de fuego (pero no quemó a nadie) que podría haber surgido del cielo o del mismo León, y cada gota de sangre se estremeció dentro del cuerpo de los niños, y la voz más profunda y salvaje que hubiesen escuchado jamás, dijo:
—Narnia, Narnia, Narnia, despierta. Ama. Piensa. Habla. Sed árboles que caminan. Sed bestias que hablan. Sed aguas divinas.”


P.D. que rico sería encontrarse con un árbol de caramelo.

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