La
quinta novela de la australiana y la segunda que leo. Pienso que buscaré los
otros libros porque es bastante buena, el estilo que utiliza no confunde, no se
pierde el interés y la narración sencilla atrapa tanto que uno quiere llegar
rápido al final. Esta historia tiene varios secretos familiares entre el ayer y
el hoy, nos encontramos con una investigadora, una madre y una escritora,
quienes principalmente dan vida a la trama.
Durante
una fiesta en el verano de 1933 la familia Edevanes sufre una perdida. Como
dice en la sinopsis: Setenta años más tarde, la inspectora Sadie Sparrow se
encuentra de permiso en la casa de su abuelo en Cornualles. Sin embargo, su
tediosa estancia dará un vuelco cuando descubra una vieja casa y, con ella, la historia
de un niño desaparecido sin dejar rastro.
Mi
personaje favorito es Eleanor, pero lo fue hasta que llegué al final. Ella es
la madre del niño perdido, al principio su comportamiento es frío, pero luego
se desarrolla como una persona que ama de manera particular. Aquí un extracto a
partir de la página 100:
“Había un tigre en la habitación de
Eleanor cuando era pequeña. Se llamaba Céfiro y vivía bajo su cama. Había
venido con ellos de la casa grande, a escondidas durante la mudanza, un tanto
desaliñado y con el pelaje maloliente por el humo. El padre de su padre,
Horace, lo había capturado en África, en aquella grandiosa época del antes.
Eleanor había oído hablar de la época del antes, relatos que su padre le contaba
de cuando la propiedad era enorme y lo DeShiel vivían en una gran mansión con
veintiocho habitaciones y una cochera llena, no de calabazas, sino de carruajes
de verdad, algunos de ellos decorados con oro. No quedaba gran cosa ahora,
salgo el armazón quemado de la mansión, tan lejos de Llewellyn quien le contó el
cuento del tigre y la perla.”
¿Lo
han leído? ¿Les gustó?
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